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I’m not okay with this: Mix de emociones musicales (parte 1)

Ser adolescente es complicado. Es entrar a una etapa de confusión, dudas, rebeldía, de buscar un lugar en el mundo, de autoconocimiento, de sentimientos inexplicables, de drama y muchas otras cosas.


En la serie de Netflix, I’m not okay with this, la joven Sidney intenta encontrar su lugar dentro del entorno escolar, familiar y amistoso, mientras descubre que tiene poderes y lidia con la pérdida de su padre. Debido a todo lo que le ocurre a la protagonista, se desencadenan toda clase de emociones que vienen bien acompañadas de canciones que nos hacen sentir calma, tristeza, alegría, y en ocasiones, un poco de enojo.


Claro, esta selección musical, en orden de conseguir esa variedad de emociones, también se encargar de ofrecer canciones de diferentes épocas y géneros.


Es así como empezamos este recorrido emocional y musical con la canción Hush hush hush here comes the Bogey Man interpretada por Henry Hall and His Orchestra. Si bien esta canción tiene un ritmo un tanto alegre, la verdad es que su letra está hecha para asustar a lo niños con el tema de los monstruos al mismo tiempo que se les da consejos para enfrentarlos.


Fuera del contexto de la serie puede que esta canción parezca un poco extraña, pero dentro de la historia, tiene bastante sentido el sentirse asustado cuando se tiene la sensación de que algo o alguien te está siguiendo.



Pasando a algo más alegre, está I wish I was a monkey de Nervous Norvus. Sí, el título puede causar un poco de gracia, pero la letra y el ritmo de la canción generan una sensación de nostalgia por la instrumentalización compuesta simplemente por un ukelele y la letra que habla del amor, así como del deseo de una vida sencilla donde se pueda contemplar la naturaleza y tener una vida fuera de lo común.



Ahora, en temas más cotidianos, está la canción Little girl de Andrea Litkei & Ervin Litkei. Una canción bastante romántica que habla sobre el amor entre una mujer pequeña y un hombre muy alto, y la calidez que se siente al experimentar el enamoramiento. Además, esta canción recuerda a la música de los cincuentas por el uso del piano y los coros femeninos que acompañan una voz masculina.


Del otro lado de la moneda, está una canción que habla de amores imposibles y de lo doloroso que es el no poder estar con una persona a pesar de que se siente una gran atracción hacia ella. La canción en cuestión es I should not being seeing you de Connie Conway, la cual sigue con la onda vintage que se ha manejado en estas primeras canciones. Por lo mismo, la canción resulta ser bastante tranquila y nostálgica, perfecta para esas noches de lluvia que se acompañan con una bebida caliente y buena música.



Y siguiendo con la línea del amor, o más bien, del desamor, está Stranger de Space Bare. Esta es una canción en la que se combina el amor y el suspenso, pues la melodía tiene una instrumentación que puede resultar un poco siniestra, mientras que la letra habla de amores perdidos. Esta canción es realmente corta, pues no dura ni dos minutos, pero se disfruta cada segundo.



Con un sonido más actual, nos encontramos con Clownde Midnight sister, la cual nos regresa al tema del romance y del bienestar que se experimenta al estar con la persona que se quiere. Si bien en ningún momento la letra habla de “payasos”, la melodía sí que tiene uno que otro pasaje que suena como a una melodía de circo, lo que resulta bastante interesante.



En contraste, tenemos That’s whyde David Marks & The Marksmen, una canción con más ritmo que las anteriores, pues se apega al estilo de blues o rock & roll y habla de esos amores que se fueron, así como del sentimiento de soledad que queda, y algunas de las razones por las que la relación no funcionó. La letra tiene un formato muy similar al de una carta pues, desde que comienza hasta que termina, el vocalista se dirige contantemente a la misma persona dando explicaciones relacionadas al pasado.



Cambiando un poco de tema, y pasando a asuntos más personales, Something on your mind de Karen Dalton, habla de esos momentos en los que se siente que es el fin del mundo en nuestra cabeza, cuando en realidad lo que necesitamos es expresar todo eso que pensamos y sentimos, o por lo menos intentarlo. Es una canción bastante emocional, especialmente por el ritmo lento con toques de música country en el cual se desenvuelve la letra.

Casi para terminar con esta primera lista de canciones que componen el soundtrack de I’m not okay with this, tenemos un tema ochentero que se convirtió en un verdadero clásico de la música pop y de la balada romántica: Every time you go away de Paul Young. Es una canción que se aleja mucho de los ritmos que habíamos estado escuchando hasta el momento, pues con esta canción se tiene una sensación de frescura, mientras la letra habla de una relación que se va terminando lentamente. Esta es una de esas canciones que sin importar la situación sentimental en la que se esté, se disfruta y se canta de la misma manera.


Y para terminar de romper con todo lo anterior, tenemos Burn baby burn de Stud Cole. Se trata de una canción de finales de los sesentas y que sigue todo el ritmo del rock en combinación con el blues, de tal manera que puede resultar un poco escandalosa al principio, pero después continúa con un ritmo bastante pegajoso que incluso recuerda a algunas de las canciones de Elvis Presley. Una gran canción para escuchar cuando uno necesita un poco de inspiración y buen ánimo.



Es con ese buen ánimo con el que seguiremos en la siguiente parte de este maravilloso soundtrack que nos enseña que no importa qué tan abajo nos podamos sentir, siempre habrá luz al final de todo y podremos celebrar con una gran fiesta.

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